Sentir su calor, mirada, compañía, perfume, presencia, cariño.
Algo que tenemos y apreciamos, pero su absoluta y terminante ausencia, nos conduce a una nueva situación.
Doloroso, cuando repentinamente dejamos de sentir su calor, su abrazo, y saber que no hay vuelta atrás.
La muerte de un ser querido desata algo que de a poco se podrá asimilar o no.
Hay un proceso de amor a ejecutar, y es dejar esa esencia, en donde en esta dimension o plano no esta. Seguirá en otros planos o no, cumpliendo o planificando nuevos desafíos.
ENERO 2013

No hay comentarios:
Publicar un comentario